2 Octubre 2011
No te merece quien, con su indiferencia, te hace sentir invisible y ausente, sino quien, con su atencion te hace sentir importante y presente. No te merece quien te ilusiona con lo que dice y luego te desilusiona con lo que hace, sino aquel que “dice” menos y “hace” mas, no te merece quien solo te busca cuando te necesita, sino quien siempre esta a tu lado cuando sabe que lo necesitas.No te merece quien te hace llorar, sino aquel que te hace sonreir..
servido por niñasoñadora
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23 Septiembre 2011

Soy de esas personas que a veces se privan de soñar,
casi siempre ando sin ganas de arriesgar
me hago creer a mi misma que lo que pienso es lo mejor,
siempre pensando en frío, aunque se trate del corazón..
En ocasiones da la sensación de que todo me da igual,
tragándome las lágrimas, el orgullo y mucho más,
disfrazada de soldado valiente en la batalla diaria
olvidando que existe la felicidad y los momentos de magia.
Y a veces me paro y pienso que eso no es forma de vivir,
pero voy de dura con la cabeza en alto y aparentando ser feliz,
se que no está bien, pero es que me cuesta mostrar ciertos sentimientos,
me escondo en mi, hago las cosas mal y luego me arrepiento..
Quizás solo sea cosa de intentar ser más humana,
mostrar lo que siento, de forma más clara,
creo que abrir el corazón es algo esencial,
no debería negar tanto, pues sentir es natural..
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30 Agosto 2011
Había una vez un viudo que vivía con sus dos hijas curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas; alguna de ellas, él sabía responder, otras no. Como él pretendía ofrecerles la mejor educación, por tanto mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina.
El sabio siempre respondía a todas las preguntas sin dudar. Impacientes las niñas decidieron inventar una pregunta que él no sabría responder. Entonces, una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio.
"¿Qué vas a hacer?" Preguntó la hermana, a lo cual la otra le respondió: "Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta".
Y continuó: "Si él dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva la apretaré y la aplastaré. Y así, cualquiera que sea su respuesta, ¡Será una respuesta equivocada!"
Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio, que estaba meditando.
"Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio ¿está viva o muerta?"
Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió:
"Depende de ti... Ella está en tus manos."
Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro.
No debes de culpar a nadie cuando algo falle: somos nosotros los responsables por aquello que conquistamos (o no conquistamos). Nos toca a nosotros escoger que hacer con la mariposa azul que llevamos en nuestras manos.
servido por niñasoñadora
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17 Julio 2011
Debemos aprender a escuchar al corazón, y es que muchas veces nos pasa que usamos la razón en asuntos del corazón y al final comprendemos que aaunque al principio parezca una decisión correcta descubrimos que es la errónea porque el corazón también cuenta pero a veces ni siquiera lo escuchamos..
Y cuando al fin escuchas al corazón y dices lo que en verdad sientes te quitas una gran carga de encima, aunque no salga como querías, al menos dijiste eso que tanto llevabas guardando y de vez en cuando está bien gritar lo que sientes y sacar los sentimientos al exterior.
servido por niñasoñadora
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3 Junio 2011
En la pequeña escuela rural había una vieja estufa de carbón muy anticuada. Dos hermanitos, Floyd y Glenn, tenían asignada la tarea de llegar al colegio temprano todos los días para encender el fuego y calentar el aula antes de que llegaran su maestra y sus compañeros.
Una mañana, al llegar maestras y alumnos, encontraron la escuela envuelta en llamas. Floyd había muerto y Glenn tenía quemaduras graves en la mitad inferior de su cuerpo, por lo que fue hospitalizado de urgencia.
Las piernas de Glenn quedaron muy comprometidas, tanto que los médicos recomendaron su amputación, pero sus padres no lo autorizaron. Todo parecía indicar que nunca volvería a caminar.
Tras ser dado de alta, los padres le masajeaban las piernas todos los días, y lo llevaban al patio en su silla de ruedas para que tomara aire fresco.
Un día el pequeño niño se tiró de la silla y se impulsó con sus brazos hasta el cerco de postes que rodeaba el jardín de su casa. Con gran esfuerzo, se subió al cerco y poste por poste,avanzó por el cerco, decidido a caminar.
Su gran determinación, junto con los cuidados diarios que le daban sus padres, le permitió recuperar gradualmente la capacidad de caminar y tiempo después correr.
Glenn Cunningham (1909 - 1988) fue uno de los mejores atletas del mundo durante la década de 1930, rompiendo varias veces sus propias marcas, que ya eran récord.
Estableció un récord mundial de una milla en 1934, fue segundo en los juegos olímpicos de 1936 y dos semanas más tarde establecer un nuevo récord mundial.
Obtuvo un título de maestría de la Universidad de Iowa y un doctorado de la Universidad de Nueva York, se retiró de la competencia en 1940 y durante cuatro años fue director de educación física en la Universidad de Cornell en Iowa, para luego fundar junto a su esposa un centro de educación física.
Cuando la carrera parece perdida, cuando las posibilidades parecen insuperables, cuando el dolor es demasiado... Nunca abandonar. Glenn Cunningham.
servido por niñasoñadora
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24 Mayo 2011
Porque te miro y siento mil cosas en mi interior,
como si se erupcionara un volcán destrozándome el corazón,
porque siento que te quiero y lo nuestro no puede ser,
y sé que enamorarme de ti sería un error..
Pero no lo puedo evitar, eso de sonreír cuando pasas junto a mí
y en ocasiones quedarme muda y sentir que hasta pierdo la cordura.
Y a pesar de todo soy consciente de cómo son las cosas,
de que eres mi amigo, tengo que verte como tal y no podría ser algo más,
pero a veces siento que esto que se desata en mí no lo puedo controlar.
Y aunque me duela seguiré callando y fingiendo cuando pasas por mi lado,
disimular como si lo que sintiera por ti no fuera más que cariño y amistad.
Tengo la certeza de que cada vez es más complicado,
hacer como si nada cuando en realidad te amo..
Porque has cambiado mi vida cuando más lo necesitaba y sentía que me caía,
pero ahí estabas tú, que sin darte cuenta cambiaste mis grises días.
Solo por la forma en la que eres, esa simpatía y espontaneidad que te caracteriza,
y lo que me transmites a través de ti y tu sonrisa,
porque eres único y especial y provocas en mi eso de la risa..
Y podría seguir así, pensando y diciendo cosas que puede que jamás llegues a escuchar, pero no importa, estoy acostumbrada a esto de no ser correspondida e intentar olvidar..
Pero al fin y al cabo estas cosas pasan y hay que saberlas aceptar,
Seguir con la cabeza bien alta y fingir siempre que se pueda,
Que a veces por desgracia las cosas son así….
servido por niñasoñadora
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17 Abril 2011
Se que suelo dar millones de vueltas a la cabeza, pero al fin y al cabo es la mejor manera de hallar respuestas..
Hay respuestas que no salen fácilmente y parece como si se ocutaran, situaciones difíciles de aceptar o simplemente el miedo a descubrir ciertas cosas.
Pero el tiempo pasa, las cosas cambian y a veces es todo tan inestable, y no se sabe que hacer en ocasiones.. dejamos que el tiempo pase, que las cosas se asieten y que todo vuelva a la normalidad" si es que existe..
Y al final las cosas mejoran con el tiempo y van algo mejor, pero aún así a veces te sigue dando esa sensación de vacío e ingravidez y no sabes que hacer...
Pero quizás no sea tan complicado, a veces solo es cosa de saber escuchar al corazón, en lugar de complicarse tanto la vida, con mil excusas y pretextos que de nada valen, porque muchas veces sabemos la respuesta e incluso la llegamos a tener en frente pero no somos capaces de decir: " sí, esto es lo que quiero.."
Así que mejor pensar, pero no en vano y también saber escuchar al corazón, porque este a veces nos da la mejor respuesta, la que queremos y no la que nos dice la razón..
servido por niñasoñadora
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27 Febrero 2011
Los humanos no nacemos felices ni infelices, sino que aprendemos a ser una cosa u otra y que, en una gran parte, depende de nuestra elección el que nos llegue la felicidad o la desgracia. No es cierto, como muchos piensan, que la dicha pueda encontrarse como se encuentra por la calle una moneda o que pueda tocar como una lotería, sino que es algo que se construye, ladrillo a ladrillo, como una casa. La felicidad nunca es completa en este mundo, pero, aun así, hay raciones más que suficientes de alegría para llenar una vida de jugo y de entusiasmo y que una de las claves está precisamente en no renunciar o ignorar los trozos de felicidad que poseemos por pasarse la vida soñando o esperando la felicidad entera. No hay recetas para la felicidad porque no hay sólo una, sino muchas felicidades, y cada hombre o mujer debe construir la suya... No obstante, sí hay una serie de caminos por los que se puede caminar hacia ella:
1. Valorar y reforzar las fuerzas positivas de nuestra alma. Descubrir y disfrutar de todo lo bueno que tenemos. Sacar jugo al gozo de que nuestras manos se muevan sin que sea preciso para este descubrimiento las manos muertas de un paralítico.
2. Asumir después serenamente las partes negativas de nuestra existencia. No encerramos masoquísticamente en nuestros dolores. No magnificar las pequeñas cosas que nos faltan. No sufrir por temores o sueños de posibles desgracias que probablemente nunca nos llegarán.
3. Vivir abiertos hacia el prójimo. Pensar que es preferible que nos engañen cuatro o cinco veces en la vida que pasamos la vida desconfiando de los demás. Tratar de comprenderles y de aceptarles tal y como son, distintos a nosotros. Pero buscar también en todos más lo que nos une que lo que nos separa. Ceder siempre que no se trate de valores esenciales con nuestro egoísmo.
4. Tener un gran ideal, algo que centre nuestra existencia y hacia lo que dirigir lo mejor de nuestras energías. Caminar hacia él incesantemente, aunque sea con algunos retrocesos. Aspirar siempre a más, pero no a demasiado más. Dar cada día un paso. No confiar en los golpes de la fortuna.
5. Creer descaradamente en el bien. Tener confianza en que a la larga -y a veces muy a la larga- terminará siempre por imponerse. No angustiarse si otros avanzan aparentemente más deprisa por caminos torcidos. Creer en la también lenta eficacia del amor. Saber esperar.
6. En el amor, preocuparse más por amar que por ser amados. Estar siempre dispuestos a revisar nuestras propias ideas, pero no cambiar fácilmente de ellas.
7. Elegir, si se puede, un trabajo que nos guste. Y, si esto es imposible, tratar de amar el trabajo que tenemos, encontrando en él sus aspectos positivos.
8. Revisar constantemente nuestra escala de valores. Cuidar de que el dinero no se apodere de nuestro corazón, pues es un ídolo difícil de arrancar de él cuando nos ha hecho sus esclavos.
9. Procura sonreír con ganas o sin ellas. Estar seguros de que el hombre es capaz de superar muchos dolores, muchos más de lo que él mismo sospecha."
servido por niñasoñadora
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